La alimentación en los niños es muy importante para lograr un crecimiento y desarrollo óptimos. Los alimentos son los que les van a dar la energía y los nutrientes necesarios. Para la alimentación de los bebés, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la leche materna exclusiva durante los 6 primeros meses. Alrededor de los 6 meses, los bebés empiezan a comer alimentos sólidos y es entonces cuando empiezan las dudas… ¿Qué debe comer? ¿Hay algún alimento que debe evitar? [1] [2].
Artículos científicos
La alimentación complementaria es un periodo de transición en el que se van introduciendo nuevos alimentos al bebé, este periodo suele empezar a los 6 meses de edad y durar hasta los 2 años.
Los objetivos de esta alimentación son aportar energía y nutrientes necesarios para el desarrollo del bebé, crear buenos hábitos de alimentación, estimular el desarrollo psico-emocional y sensorial y que el niño deje de tener una dependencia total de los padres a la hora de alimentarse.
Hay que ser pacientes, ofreciendo los diferentes alimentos poco a poco y respetando el ritmo de desarrollo del pequeño
Las prácticas alimentarias durante los primeros meses de vida pueden modificar el riesgo de padecer enfermedades en la edad adulta. En este contexto, el mejor momento para introducir el gluten en la dieta del lactante sigue siendo un motivo de controversia. Existe una situación de indefinición respecto a cuándo, cómo y de qué forma debe introducirse [1].
La influencia, principalmente de la familia, sobre los hábitos alimentarios de los niños es trascendental para su desarrollo.
Las cenas en familia durante la infancia son muy importantes, y su elaboración toma aún más relevancia cuando los niños empiezan a ir a la guardería.
El acto de comer, además de ser un proceso nutritivo, tiene connotaciones importantes como la satisfacción y el placer, las relaciones afectivas y el espacio de comunicación familiar que, a largo plazo configuran el comportamiento alimentario de cada persona.
Como es bien sabido que un niño crezca y gane peso es un indicador de buena salud. Para evaluar el crecimiento se miden el peso, la talla o longitud y el perímetro cefálico. El peso y la talla nos indican el crecimiento del organismo, y la medida de la cabeza el crecimiento del cerebro. Pero esto valores de forma aislada no tienen ningún valor ya que hay mucha variabilidad entre individuos, por ello se utilizan los percentiles [1].
El pescado es un alimento muy completo que aporta numerosos nutrientes como proteínas de alto valor biológico, vitaminas, como la A y la D, minerales, como el calcio, el fósforo y el magnesio, y ácidos grasos omega-3 y omega-6.
Sin embargo, hay algunos pescados como el pez espada, el atún rojo, el tiburón o el lucio para los que hay que limitar su ingesta en los niños y en mujeres gestantes o lactantes ya que contienen mercurio, un contaminante medioambiental. El mercurio afecta en especial a los bebés cuando se encuentran en el útero materno y a los niños en sus primeros años de vida, ya que puede afectar a su desarrollo.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda, en las mujeres embarazadas y en lactancia, y en los niños menores de 10 años, evitar el consumo de los pescados con alto contenido en mercurio, y el consumo de 3-4 raciones/semana de las especies de pescado con bajo y medio contenido en mercurio.
Las alergias alimentarias son reacciones inmunológicas generalmente mediadas por anticuerpos (IgE).
Las intolerancias alimentarias pueden deberse a un mecanismo farmacológico, metabólico, mixto o idiosincrático, pero no inmunológico.
Las alergias más comunes en los bebés son a las proteínas del huevo, el pescado y la leche.
La intolerancia alimentaria más frecuente y conocida es la intolerancia a la lactosa.
A partir de los 6 meses de vida es imprescindible introducir una variedad de alimentos aptos para la edad del niño con el objetivo de complementar su alimentación y prevenir déficits de vitaminas y otros nutrientes.
La ingesta diaria de verduras y hortalizas en la dieta del bebé aporta una cantidad importante de vitaminas, minerales y fibra, las cuales contribuyen al funcionamiento normal del organismo y disminuyen el riesgo de padecer enfermedades.
El raquitismo es una enfermedad causada por falta de vitamina D, calcio y fósforo. Para prevenir las deficiencias de vitamina D y calcio hay que asegurarse que reciban una correcta exposición solar y, además, sigan una dieta equilibrada [2].
Es común que se manifieste en periodos de crecimiento rápido, sobre todo entre los 6 meses hasta los 3 años de edad.
Actualmente existe mucha publicidad engañosa que consigue generar una idea equivocada sobre cómo alimentarse y alimentar al bebé.
Retrasar la introducción de alimentos que puedan ser alérgenos no evita que se produzca una alergia.
Las frutas se recomiendan consumirlas enteras (trituradas, chafadas, cortadas en pequeños trozos…)
La lactancia materna prolongada tiene beneficios para el lactante.